LA AMANTE VIRGEN. CAPITULO 6. Un instante para el olvido
CAPITULO 6. Un instante para el olvido
Charlotte se levantó como zombi y se quedó sentada en la orilla de la cama, mirando alrededor, al pequeño cuarto en el que dormía desde hacía dos meses. El departamento no tenía ni una sola gota de lujo, pero al menos… al menos las goteras se remitían solo tres y por suerte no estaba lloviendo demasiado porque el frío y la nieve lo envolvían todo.
Con el poco dinero que ganaba ayudando a Liz con la limpieza, apenas le alcanzaba para pagar la comida básica y