En el gran salón de la mansión, una atmósfera agridulce llenaba el ambiente mientras las familias Gray y McCurry se preparaban para regresar a Las Vegas. Los sirvientes iban y venían llevando el equipaje al exterior, mientras los miembros de la familia se reunían para despedirse.
La señora Gray se acercó a Anna con los ojos llenos de calidez y preocupación. Posó una mano con suavidad sobre su hombro mientras le decía adiós.
—Cuídate mucho, querida, y también al bebé. Si necesitas cualquier cosa