— Narrador Omnisciente —
Maxwell Blackwood camina de un lado a otro en su despacho. La jornada laboral ya había terminado pero no podía marcharse; llevaba inquieto desde que Anna cruzó la puerta. Hizo un esfuerzo sobrehumano por aparentar que le daba exactamente igual, pero no le estaba funcionando: le importaba, y lo sabía perfectamente.
Pero ¿por qué no podía simplemente admitirlo? Tuviera ella las razones que tuviera para irse, tal vez habría podido persuadirla. ¿Por qué demonios dejó que su