70. Rogando para verla otra vez
—¿De qué hablas?
Entre la conmoción de las palabras, María Teresa tiene que alejarse del pecado hecho hombre.
—Lo que escuchaste —Luis Ángel se coloca las manos en la cintura mientras no aparta la mirada de ella—. Carolina, mi prima, me lo confesó estando ebria. Angelica puede ser la causante.
Eso basta para que María Teresa sienta un revuelo de emociones en su estómago que no la dejan simplemente por el hecho de saber que es mentira lo que vio, lo que Amanda dijo y lo que ahora todo el mu