41. Más y más secretos
Luis Angel está que echa humos por todas partes. Nadie le dice nada. Dos abogados están al frente y nadie puede dar una respuesta concreta a lo que ocurre. Sus manos se vuelven puños sobre la mesa. Sus ojos verdes, oscuros y penetrantes, hacen inferior a cualquiera que se atreva a mirarlo. Y mucho menos si alguien dice lo que no quiere escuchar.
Está que pierde la razón.
Juan Miguel lo calma. Ha estado junto a él desde que dejó la casa grande. Hecho un mar de rabia y en silencio poco podía ha