21. Sucio secreto
—¿Por qué me dice esto, señor? ¿Qué hago aquí…? Dios Mío.
Luis Ángel se da cuenta de lo que acaba de decir. Quita la mirada de María Teresa con lentitud. Un suspiro suave sale de él. Al cabo de un momento se levanta para pasarle una toalla.
—La encontré en un bar.
—Yo estaba con la señorita…Amanda —responde María Teresa, tomando con suavidad lo que le estira—. Lo lamento tanto, señor. Yo no sé qué sucedió.
—Sólo —Luis Ángel la mira con calma—. Tome una ducha. La llevaré a la casa grande.
—¿Y