Bastián
Si Bastián alguna vez dudó del poder de las emociones reprimidas, ahora lo entendía con brutal claridad.
Cada sonido, cada jadeo entrecortado de Bárbara, era como un incendio prendiendo su piel. Toda la contención que había mantenido durante años, todo ese autocontrol que consideraba inquebrantable se desmoronaba con cada beso.
La tenía sobre su escritorio, tan cerca que el aire entre ellos se volvía inexistente. Su ropa se sentía innecesaria, un estorbo, y por primera vez en mucho tiem