Bastián
Sus dedos se cerraron sobre el teléfono. Las líneas de su mandíbula se tensaron. Pidió una leve disculpa y se alejó de Cecilia con todos los murmullos explotando a su alrededor.
Salió de la sala de juntas con pasos firmes pero que poco a poco se transformaron en pasos rápidos. Ante sus ojos el pasillo se alargo y las voces sonaron lejanas. Sus pasos hicieron fue todo lo que escuchó.
Se detuvo.
Sin mirar nada en concreto levanto de nuevo el teléfono. El temblor se hacía más evidente. Las