HANS
Tragó saliva, incapaz de apartar la mirada del desastre que tenía frente a él. No era la Bárbara mordaz que siempre tenía una respuesta para todo. Era alguien más... alguien rota. Y esa imagen le golpeó más fuerte de lo que esperaba.
Tal vez porque se podía ver reflejado en ella hace años cuando llego a Sierra Verde huyendo, no esperaba encontrar nada, pensó que solo estaba de paso, casi era como un cronometro que al cumplir una cantidad de tiempo establecido saltaba de una ciudad a otra.