POV KAEL
Estoy nervioso.
No es algo que admita con facilidad, pero el impulso es claro: quiero ir a verla. Ahora. Sentir que está bien. Escuchar su voz. Asegurarme de que sigue respirando tranquila en ese pequeño mundo humano que no puedo controlar.
Nox también quiere ir, lo siento como un tirón constante en el pecho. No ruge, no empuja. Está… alerta. Demasiado alerta.
—Hoy no —le digo mentalmente—. Hoy solo mensajes.
No me gusta, responde.
—A mí tampoco —admito—. Pero hoy tengo que ser alfa.
A