Mundo ficciónIniciar sesiónPOV KAEL
El golpe del beso todavía arde en mi piel cuando Lyra desaparece por la puerta del edificio.
No reacciono de inmediato.
Me quedo ahí, inmóvil, con la mano aún suspendida en el aire como si su calidez siguiera atrapada en mis dedos. El lugar donde sus labios tocaron mi mejilla quema. No como deseo. No como vergüenza.







