Mundo ficciónIniciar sesiónPOV VELKA
El portazo todavía retumba en mi cabeza aunque ya estoy lejos de Kael.
La rabia no baja. No se apaga. Se me mete debajo de la piel como agujas calientes mientras camino de un lado a otro en la habitación de invitados de la mansión Blackwood. Mis pasos suenan duros sobre el mármol, como si quisiera romper algo, como si cada golpe del tacón pudier







