María Constanza
Verlo tan vulnerable y que hablara un poco me conmovió mucho, ver a un hombre de un metro con ochenta y siete, tan seguro, con un poderío de mando y control al frente de una multinacional, exitoso en sus empresas familiares, que, aunque se encuentra a distancia los fines de semana se dedica a ellas y les hace sugerencia a sus hermanas. Ese acto de vulnerabilidad me pareció extremadamente lindo.
Me puso en el piso y aun con nuestras frentes unidas, —Tenía que pensar en lo que me