CAPÍTULO 297
Alexander entró a la sala. Llevaba una carpeta de cuero bajo el brazo y Vargas, el jefe de seguridad, caminaba un paso detrás de él.
— Tenemos novedades —anunció Alexander, y su voz profunda cortó la tensión de la sala como una cuchilla.
Lucía fue la primera en acercarse, deteniéndose a