CAPÍTULO 190
Mateo abrió los ojos lentamente, parpadeando contra la claridad. Una sonrisa suave y perezosa curvó sus labios al recordar la noche anterior.
Con los ojos aún medio cerrados, Mateo extendió el brazo hacia el lado izquierdo de la inmensa cama, buscando el calor del cuerpo de ella, esper