Ese fue el argumento final.
— Dame dos. Uno azul y uno rojo —dijo Alexander, sacando su tarjeta negra sin mirar el precio—. Y la cama. Y la comida premium. Todo.
Alina sonrió, facturando una venta que cubriría los gastos operativos de la clínica por dos semanas.
— Excelente elección.
En ese momento,