Alexander soltó el aire que contenía.
— Te lo dije. Lo encontré.
Lucía asintió, bajando la guardia. Había juzgado mal. Otra vez.
— Hiciste bien en traerlo. Si pasaba una noche más en la calle, no amanecía. Le limpiamos la herida, le pusimos antibióticos y suero. Va a sobrevivir, aunque la recuperaci