CAPÍTULO 106
— Recuerden —les decía Lucía, acomodándole el cuello de la camisa a Mateo—, pórtense bien. Hagan la tarea. Y el viernes, Martínez y yo estaremos en la puerta a la misma hora.
— ¿Y Alexander? —preguntó Sofía, mirando hacia la puerta de la casa.
Alexander salió en ese momento, ajustándose