Capítulo 25. Grata compañía
—Fernando llegó muy ebrio—, dijo Ximena muy asustada—, Yo solo quería ayudar—, aseguró.
Félix se acercó a ella rápidamente y la tomó del cabello con una sola mano. Su fuerza era obviamente mayor y le resultó muy fácil dirigirla hacia donde él quería.
—No te creo nada. Seguramente estabas tratando de seducir a mi hermano—, dijo Félix mientras la sacaba de la habitación.
—¡Suéltame, Félix! ¡Me lastimas!—, gritaba Ximena tratando de soltarse.
—Eres una mujerzuela y aún necesitas aprender a com