Capítulo 128. Propiedad Legítima.
Alfred detenía la limusina frente a un enorme taller. Quizás era el almacén más grande que Ximena y Ramiro habían visto en sus vidas.
—¿Es aquí? ¿Estás seguro?—, preguntó Ximena con cierta desconfianza.
—Si, señorita Ximena. Aquí es el antiguo aeropuerto privado del señor Félix.
—¿Aeropuerto privado?—, preguntó Alfred asombrado.
—Obvio...—, dijo Ximena—, ¿Cómo diablos creíste que iríamos a Europa?
—No sé. Quizás pensé en un vuelo comercial, no lo sé. Algo normal como la gente común y corrie