Aparcaron frente al edificio en que vivía ella, se bajaron del auto y mientras Noha se acercaba a abrir el maletero ella lo alcanzó.
—Noha, hay algo que tengo que decirte. —él la miró.
—¿Y no podemos hablar de ello dentro?
—Oh...por supuesto.
Había tomado la decisión de que iba a decirle la verdad, aunque fuera desagradable para él, pero era lo mejor antes de que fuera tarde y las cosas se empeoraran.
Entraron en el edificio y se metieron en el ascensor. Karen estaba pensando en las palabras ad