CAPÍTULO 49
Al momento en que Noah llamó al doctor Arístides García solicitándole su ayuda para entretener a los niños unas horas, aceptó gustosamente, anunciando que se arreglaría de inmediato para trasladarse hasta la casa de los trillizos y ahí estaba.
–Arístides –exclamó Noah al verlo–, gracias por venir. Debo decirte que los niños están en un estado mental delicado. Por favor, te ruego paciencia, aunque estoy seguro de que, si les lees sobre las válvulas de presión, tu tema fav