Luca notó el cambio en Emma esa misma noche, apenas regresó de una reunión extensa con su equipo legal. La encontró recostada en el sofá del salón principal, con una palidez evidente que contrastaba dramáticamente con la energía vibrante que solía caracterizarla, incluso durante los momentos más agotadores de las últimas semanas.
—Emma —dijo, acercándose de inmediato con una preocupación genuina —te ves realmente mal. ¿Por qué no me dijiste que los síntomas habían empeorado tanto?
—No quería pr