Luca leyó el artículo apenas Emma se lo mostró, y Emma pudo ver, en tiempo real, cómo su expresión transitaba de la incredulidad inicial hacia una furia controlada que ya reconocía perfectamente en él después de meses de convivencia.
—Esto se termina hoy mismo —dijo, guardando el teléfono con un movimiento decidido —Voy a emitir un comunicado oficial, y esta vez no habrá ninguna ambigüedad sobre las consecuencias legales para quien continúe difundiendo mentiras sobre ti.
Convocó a su equipo de