La calma que Emma había comenzado a disfrutar después de la vindicación pública sobre sus estudios duró apenas una semana. El siguiente ataque llegó con una sofisticación mucho mayor que los anteriores, diseñado específicamente para atacar el corazón mismo de su credibilidad profesional en un momento en que ya no podía apoyarse simplemente en certificados académicos para defenderse.
Todo comenzó con una publicación en un blog especializado en gastronomía, aparentemente escrito por un crítico an