La noticia del desastre durante la prueba de calidad llegó a oídos de Luca apenas una hora después de que ocurriera, transmitida por uno de los inspectores que, genuinamente preocupado por la posibilidad de un error interno grave, decidió reportar directamente el incidente antes de emitir cualquier evaluación negativa definitiva sobre el desempeño de Emma.
Luca llegó a las instalaciones del restaurante con una expresión de determinación fría que Emma reconoció de inmediato como la misma con la