El descubrimiento sobre la posible implicación de Sofía en el colapso de la empresa de su propio padre quedó, por el momento, guardado silenciosamente en la memoria de Emma, quien decidió no mencionárselo a Luca hasta contar con más certeza sobre la veracidad completa de esos documentos. Prefirió concentrar toda su energía en el desafío inmediato que tenía frente a ella, la organización completa de la cocina del nuevo restaurante de Grupo Moretti, un proyecto que representaba, sin lugar a dudas