El silencio que dejó la partida de Sofía se extendió por el vestíbulo con una densidad incómoda. Emma permaneció inmóvil durante varios segundos, con las palabras susurradas todavía resonando en su mente, hasta que Luca se acercó, notando de inmediato la inquietud reflejada en su rostro.
—¿Qué te dijo? —preguntó, con una preocupación genuina.
—Nada concreto —respondió Emma, decidiendo, por el momento, no repetir esas palabras vagas y amenazantes que solo servirían para sembrar más dudas sin nin