Otra terrible e inquietante pesadilla me despierta de manera súbita. No he podido concebir el sueño luego de la terrible tragedia que sacudió y destruyó toda mi vida. Dormida o despierta, lo revivo todo.
El sol brilla inclemente y sus rayos atraviesan a través de las cristalinas ventanas de la habitación en la que me encuentro e impactan directamente sobre mis frágiles retinas. Me tapo los ojos para evitar que la intensidad de la luz los lastime, pero una vez que me adapto a la claridad, soy co