34. La Pequeña Sobrina del Millonario
—Las demás personas no dudarán hacerlo, nos comerán vivos y no sé si podré soportarlo. —le tembló el labio inferior.
—No tiene que importarte la opinión de las personas. Ellos no conocen la verdadera historia, prefieren creerse la que más morbo tenga y lo de ustedes es sincero, real, bonito —hizo que la mirara a los ojos —. No te llenes la cabeza de preocupaciones, cielito.
No podía ser una relación real.
—Lo nuestro es prohibido, soy su sobrina y es mayor que yo. —recordó exasperada.
—Claro q