Capítulo 120: Firmar aquel contrato fue lo mejor que pude hacer.
— Muy bien, acompáñenme. — comentó sonriendo el doctor mientras yo me disponía a tomar la parte de atrás de la silla de rueda y luego comenzaba a caminar empujándola, nos dirigíamos a la sala de ginecología, donde se encontraban las máquinas para practicar las ecografías, cosa que en verdad esperaba, poder ver a mis niños creciendo en la barriga de su madre, de su hermosa madre, de mi amada esposa.
— Amor, te están temblando las manos. — comentó Ivonne en medio de una sonrisa.
— Creo que nunca