La sonrisa de Erin se tensó un poco, pero antes de que pudiera decir algo, Marie azotó sus cubiertos contra la mesa y lo regañó.
—Damon, ¡¿esa es forma de servir la comida?!
Ella quería que él ayudara a Erin con los platillos para que congeniaran, pero él casi llegó al extremo de plantarle el plato entero enfrente. Si aquello se sabía, sin duda ofendería a los Hulle.
Damon le sonrió a Marie.
—Mamá, si ya sabes que soy malo para esto, no me obligues a hacerlo.
Marie estaba furiosa y a punto