Unos días después, Nyla estaba sentada al borde de la cama guardando sus cosas. Se estaba preparando para recibir el alta; el médico le había confirmado que su conmoción cerebral había sanado por completo y que ya podía volver a su vida normal.
Estaba metiendo las últimas prendas en la maleta cuando la puerta de la habitación del hospital se abrió de golpe. Nyla pensó que se trataba de una enfermera que venía a realizar los trámites del alta, pero al levantar la vista, vio entrar a Jordyn dando