Frente a la ridícula escena de Clark abrazando a Jordyn mientras le exigía que se disculpara, Nyla sintió que estaba escuchando el chiste más gracioso del mundo. Levantó la cabeza despacio. No había ira en sus ojos, solo una fría burla.
—¿De verdad crees que se la merece? —La voz de Nyla fue tan ligera como una pluma, pero cada palabra transmitía a la perfección el enojo que sentía en su corazón.
Clark se atragantó con sus propias palabras y su rostro se puso aún más desencajado. Al escuchar e