Vera
— ¿Qué te pasa imbécil? — Hemos bajado al pueblo a cenar a un pequeño, pero muy exclusivo restaurante, al parecer, por la decoración y los precios de la carta.
Un señor de nuestra edad, aproximadamente, acaba de pasar con un grupo de amigos y se ha chocado con la silla de Virginia.
— Fíjate por donde caminas, imbécil — dice mi hermana — Al parecer este restaurante no es tan exclusivo como parece, deja entrar a todo tipo de gente rara — El comentario de mi hermana, me llena de vergüenza a