POV de NINA
El silencio en la cabaña se había vuelto una entidad física, una capa de escarcha que cubría cada mueble, cada palabra, cada mirada. Theo se había encerrado en el estudio desde nuestra discusión matutina, y el único sonido que emanaba de allí era el tintineo ocasional de un vaso contra la madera. Sabía que estaba bebiendo, o peor, que estaba buscando refugio en los analgésicos fuertes que el médico le había recetado para el dolor de los nervios.
—¿Mami? Paman Theo no quiere abrir la