POV de NINA
—¿Me está diciendo, doctora Vidal, que la solución a los gritos de mi hijo es... la indiferencia? —José dejó su copa de cristal sobre la mesa, produciendo un sonido seco que resonó en el comedor vacío.
Su mirada era un punzón de obsidiana. Estábamos sentados en extremos opuestos de una mesa de caoba lo suficientemente larga como para albergar a veinte personas, pero el espacio se sentía asfixiante. Las velas parpadeaban, arrojando sombras alargadas sobre los retratos de los antepasa