Capítulo 117: Todo desmoronándose.
Aurora sollozaba amargamente a los pies de aquel féretro cerrado, en donde se encontraban los restos mortales de su Giorgia Bianco, la única madre que ella había conocido, y a quien ya jamás tuvo la oportunidad de volver a ver para aclarar las cosas, después de ser vendida por ella y su padre a su esposo.
Aquellos sentimientos tan contradictorios el uno del otro, se enfrentaban dolorosamente dentro de ella, dejándole una sensación tan terriblemente amarga que la devastaba. Por un lado, conocía