Después de mi encuentro con Phillippe me siento vacía, moría por terminar en su cama, en las sillas de su sala de estar, en su escritorio, en el piso o en donde fuera, si el tenía buenas intenciones conmigo no íbamos a tener tiempo de consumarlas, ya casi se completa un mes de los seis que tengo como plazo para acabar con su vida y el solamente se mete más en mi corazón.
Al siguiente día en mi consultorio tengo mucho trabajo acumulado y ni cuenta me había dado, necesitaba relajarme del estrés q