Luc negaba a los dichos de Nammi, mientras esta se colocaba una vez más la chaqueta que el custodio le había ofrecido solo minutos antes.
— Me has contado tu historia y me parece justo que te cuente parte de la mía. — la voz de la joven, aunque era débil, denotaba seriedad y autenticidad. — Mi vida no ha sido la mejor ¿sabes? — pregunto aquello porque tal vez Luc al tener una vida de privilegio no seria capaz de reconocer lo que eran las penurias y la necesidad. —Pero al menos era mía. — la tri