Una princesa troyana...
Cassandra me miró con una mirada altiva y confiada.
Vi en sus ojos que sus palabras sobre mi verdadera identidad no eran un simple engaño, pero no me rendiría.
Me incliné brevemente ante Cassandra, que solo miraba.
-Es un honor conocer a la princesa de Troya.- dijo con simpatía.
Cassandra mantuvo su expresión impasible, mirándome de cerca.
- ¿Por qué una diosa se inclina ante un mortal como yo?- preguntó, aún insistiendo en el tema.
Antes de que pudiera responder, fuimos