Mundo ficciónIniciar sesiónEl Oráculo fue el primero en despedirse, seguido por Diomedes, que tenía una reunión importante a la que asistir.
—¿A las nueve de la noche? —preguntó Darío con sarcasmo en el tono de su voz.
—No es lo que quieres insinuar, amigo —contestó Diomedes mientras abotonaba el saco de su traje—







