Mundo de ficçãoIniciar sessão—Debes estar loco si crees que, después de enterarme de que te has acostado con Fabiana, voy a entregarle mi torre a ese engreído —dijo Akina luego de escuchar la solicitud de Diomedes—. Y agradece que ella haya intervenido por ti, o estaría haciéndome un abrigo con las acciones de tus empresas en este momento.
Era de esperarse, pensó Diomedes, que Akina no ceder&







