POV DE DROGO
La puerta se veía peor a la luz del día.
Metal retorcido como costillas rotas. Piedra partida limpiamente por la mitad. El olor a ceniza aún se aferraba al aire aunque ya habían pasado horas. Martillos golpeaban el hierro. Chispas volaban. Hombres gritaban instrucciones. Lobos movían madera y piedra por turnos.
Yo estaba a unos metros de la sección caída, brazos cruzados detrás de la espalda, observando a los contratistas externos soldar vigas de refuerzo en su lugar.
Rowan había o