POV DE ROWAN
Subimos el toro a la camioneta y nos reímos todo el camino de regreso. No podía creer que casi se nos escapaba. Kael estaba sonriendo como un maníaco a mi lado.
—Chasquea los dedos y las criadas y los guardias se encargarán —dije. Chasqueé los dedos y, efectivamente, un grupo de ellos corrió, agarró al toro y lo arrastró.
—Asegúrense de limpiarlo antes de empezar a asarlo —grité tras ellos, tratando de no reír—. Tendremos un banquete digno de la misma diosa Luna.
Kael se rió. —Está