Por Evelyn
No me reconozco ni yo, porque me casaría con él, ya mismo, pero no puedo permitir que se distancie de su familia y pierda su trabajo.
-No quiero que nos separe nada.
Me asegura Benicio.
Se acerca el camarero preguntando si queríamos algo más.
Benicio abona la cuenta y tomándome de la mano, me dice que mejor terminemos la conversación en su casa, que íbamos a estar más tranquilos
-Tengo que ir a la facultad.
-¿Podés faltar?
-Sí…
Llegamos a su casa, nos acomodamos en los sillones más p