Por Evelyn
Cuando el llanto le permitió hablar, Isa me confiesa que ya no puede más.
-No quiero verlo nunca más, acabo de llegar a mi límite.
Dice Isa.
La comprendo.
Yo vi lo mismo que ella.
No importa cuánto se brindó, la cambiaba por otra sin importarle nada.
Cuando éramos novios con Omar, también me cambiaba por cualquiera.
-Mi celular tiene una aplicación que Omar sabe dónde estoy.
No comprendo bien porque Isa le permitió eso.
-Por el bebé.
Me dice sin que yo le pregunte nada.
Acto seguido