Capítulo Dieciocho: El teléfono desechable
Al otro lado de la ciudad, Sophie estaba sentada frente a su escritorio con el número de teléfono en la pantalla. Llevaba cuarenta minutos intentando rastrearlo.
Los teléfonos desechables casi no dejaban nada con lo que trabajar. Sin registro, sin dirección de facturación, sin historial de red que apuntara a una persona real o a una ubicación concreta. Había sabido en los primeros diez minutos que el resultado sería negativo, pero lo hizo de todos mod