Mundo ficciónIniciar sesiónPaula no durmió.
La noche no se fragmentó en momentos de descanso ni en pausas breves. Fue una continuidad despierta, sostenida, en la que el cuerpo permanecía quieto mientras la mente avanzaba sin dirección clara. Cada vez que intentaba cerrar los ojos, algo se activaba. Pensaba en todo lo que había pasado, en todo lo vivido, en la forma en que aquello que creía estable había cambiado de lugar sin previo aviso.Cuando empezó







