Mundo de ficçãoIniciar sessãoPaula salió a caminar temprano.
No lo decidió demasiado. El cuerpo se movió antes que la cabeza. Necesitaba salir de la habitación, cambiar el aire, apoyarse en algo que no estuviera atravesado por todo lo que había pasado en los últimos días.
Caminó sin rumbo fijo.
Pasó por vidrieras perfectamente armadas, por cafés que empezaban a llenarse, por calles que parecían diseñadas







